-Papá ¿Cuánto ganas por hora?
El padre dirigió un gesto muy severo al niño y repuso:
-No me molestes, que estoy cansado.
-Pero... papá –insistía- dime, por favor, ¿Cuánto ganas por hora?
La reacción del padre fue menos severa. Solo contestó:
Ocho pesos por hora.
-Papá ¿Me podrías prestar cuatro pesos?
El padre montó en cólera y le dijo:
-Vete a dormir y no me molestes.
Había caído la noche.
El padre había meditado lo sucedido y se sentía culpable y, queriendo descargar su conciencia dolida, se asomó al cuarto de su hijo. En voz baja preguntó al pequeño:
- ¿ Duermes hijo mío ?
- Dime Papá.... (contestó entre sueños).
- Aquí tienes el dinero que me pediste (respondió el Padre).
El pequeño le dio las gracias y metiendo su manito bajo la almohada sacó unos billetes.
-Ahora ya completé el dinero.... tengo ocho pesos. ¿Me podrías vender una hora de tu tiempo?
Notas Relacionadas
Reordenamiento del transporte público tiene un avance significativo
11 de mayo de 2026
Reordenamiento del transporte público tiene un avance significativo
11 de mayo de 2026
Reordenamiento del transporte público tiene un avance significativo
11 de mayo de 2026
OMS confirma 7 casos de hantavirus entre pasajeros del crucero MV Hondius
11 de mayo de 2026
CONAPO y gobierno estatal suman esfuerzos para combatir pobreza y vulnerabilidad
11 de mayo de 2026
Con cercanía y sensibilidad, Ceci Arellano comparte con familias en cierre de la Feria de Puebla