El clima en el mundo está cambiando más rápido de lo previsto. Con tormentas más intensas y olas de calor extremas, el mundo es afectado con los impactos del calentamiento global. Los cambios climáticos perjudican a los seres humanos, pero también a los animales, que deben adaptarse también a las temperaturas extremas.
Si los animales se exponen a altas temperaturas durante largo tiempo podrían sufrir un golpe de calor que, en casos graves, resulta en una hipertermia. Las mascotas en casa tienen un ambiente más controlado a diferencia de los animales silvestres, pero no están exentos de sufrir por las altas temperaturas.