Un equipo de científicos ha desarrollado un robot con tentáculos capaz de explorar internamente los pulmones e ingresar en las hendiduras más pequeñas de los bronquios. Este robot podrá tomar muestras de lugares que actualmente son inaccesibles, además, será posible utilizarlo durante quimioterapias.
De acuerdo con los responsables del proyecto, que pertenece a la Universidad de Leeds, en Inglaterra, el robot aún está en etapas experimentales, por lo que faltan algunos años para que pueda ser utilizado en hospitales.
Hasta ahora, solo han probado el robot tentáculo en dibujos 3D del árbol bronquial. Luego, esperan usarlo en cadáveres y a partir de ahí, en pacientes vivos. Este artefacto supondrá una mejora sustancial en la capacidad de exploración de los pulmones, pues actualmente se hace uso de un dispositivo llamado broncoscopio para examinar los pulmones y las vías respiratorias.
Este objeto es un tubo flexible de 3.5 a 4 mm de diámetro que se inserta a través de la nariz y la boca y se dirige a los bronquios, el problema es que por su tamaño solo puede llegar a la parte más alta del árbol que forma los bronquios. Para penetrar en los ángulos más estrechos, se pasa un catéter de aproximadamente 2 mm de tamaño a través del broncoscopio, aunque es complicado manejarlo desde el exterior.
En cambio, el robot desarrollado por el Laboratorio STORM de la Universidad de Leeds es más fácil de manipular y puede ingresar a las partes más estrechas de estos órganos. Este dispositivo es un vehículo independiente, controlado desde el exterior por un imán, no está unido a ningún soporte fuera de su cuerpo, sino que utiliza el magnetismo para dirigirlo a su destino.
El robot tentáculo está formado por una serie de cilindros interconectados, cada uno de 2 mm de diámetro, en total mide 8 mm de largo, pero gracias al material elastomérico que lo compone, es muy flexible y suave, por lo que cada segmento se puede articular prácticamente de forma independiente. La superficie del artefacto está recubierta con una pequeña capa magnética que permite manipularlo desde el exterior, a través de imanes montados en el brazo del robot.
Los científicos explicaron que han concluido las pruebas con árboles bronquiales impresos en 3D a partir de datos anatómicos, por lo que ahora comenzarán los exámenes en cadáveres, si todo sale de acuerdo a lo planeado, en algunos años estos robots podrán estar disponibles en las clínicas y hospitales.