El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) emitió una alerta por la creciente ola de casos de enfermedades zoonóticas, que son aquellas que se transmiten de animales a humanos. Hay quienes creen que estas afecciones pueden ser contraídas por el contacto directo con animales salvajes, pero algo que se ignora es que en casa también hay un riesgo latente con nuestras mascotas.
Dicha dependencia del sistema de salud alertó que hay un incremento en los pacientes que se presentan con cuadros de enfermedades zoonóticas, por lo que requieren atención médica inmediata. En algunos casos generan padecimientos para los que ya hay tratamientos, pero en otros desencadenan crisis de salud pública, como la pandemia de covid-19 surgida en 2019 en China.
Por lo general las transmiten las especies como murciélagos, marsupiales, civetas, primates, garrapatas o reptiles exóticos mediante mordedura o la ingesta de alimentos contaminados procedentes de estos animales. No obstante, hay una amplia variedad de zoonosis que se esparcen a través de animales con los que convivimos diariamente, como lo son nuestras mascotas.
Las zoonosis que pueden contagiar las mascotas
Perros. La mascota más común en todo el mundo son los perros, animales fieles y tiernos a la vista que también son un foco de infecciones. Entre las enfermedades que se transmiten está la rabia, un virus que se contagia gracias al contacto directo con secreciones como saliva o mucosa de la nariz y los ojos, entrando al cuerpo a través del torrente sanguíneo para moverse al sistema nervioso.
La rabia es una enfermedad incurable cuando progresa y es de las más letales del mundo, con un promedio de mortalidad superior al 90 %, por lo que en caso de una mordida de un perro rabioso, es importante vacunarse de inmediato.
Asimismo, hay una gran variedad de parásitos que salen de los canes hacia las personas en su orina o de sus heces fecales, tales como las tenias, nematodos, giardias y larvas migrans, que se alojan en los intestinos o la piel. La tiña que se da por un hongo, la bacteria Capnocytophaga canimorsus y otras tantas son parte del repertorio de zoonosis que llegan a los humanos mediante los perros.
Gatos. Otra mascota altamente popular que igualmente tiene sus riesgos. La toxoplasmosis es una enfermedad causada por un parásito llamado Toxoplasma gondii, y es capaz de pasar de gatos a humanos si se tocan sus heces y luego, sin asearse, se llevan a la boca. Los félidos son más susceptibles de tener toxoplasmosis si se alimentan de carne cruda o aves, pues estas últimas son parte del ciclo reproductivo del parásito.
La bartonellosis, también llamada “enfermedad del arañazo de gato”, es un padecimiento que, como su nombre lo dice, se transmite cuando la mascota está infectada con la bacteria y araña o muerde a una persona. De la misma forma se contagia la Esporotricosis, un hongo que llega a los gatos que tienen heridas que no cicatrizan y que entra al organismo humano cuando rasguña o muerde.
Tanto los gatos como los perros son blanco de garrapatas y pulgas que se alimentan de su sangre y, a su vez, saltan a los humanos propagando enfermedades. Entre las más comunes están la enfermedad del Lyme y la rickettsiosis, causadas por las garrapatas, así como la tifus y la peste, esparcidas por pulgas.
Aves. En tanto, las aves son el principal difusor de varias dolencias, una de ellas la psitacosis, causada por la bacteria Chlamydophila psittaci que se da especialmente en las mascotas como loros, gallos, palomas o en pequeños periquitos. Pasa a los humanos gracias a los desechos y el polvo contenido en las plumas de animal.
Una afección que suele darse por parte de las aves y causa muchos estragos es la gripe aviar, causada por alguna de las variantes del virus de la influenza presente en especies como gallinas o patos. Otra más es la fiebre Q que origina la bacteria Coxiella burnetii, siendo el principal vector los pájaros y las palomas domésticas, aunque también hay casos de gatos, ovejas y vacas.
Roedores. Aunque a muchas personas les producen repulsión, hay otras que ven en los roedores, hámsters, ratas, ratones o cuyos, la mascota ideal que, sin saberlo, es un difusor de enfermedades. Por ejemplo, la salmonelosis se da por una bacteria que portan los roedores, lo mismo que la leptospirosis, el hantavirus, la meningitis y la neumonía.
Conejos. Esta especie tampoco está exenta de provocar infecciones en humanos, ya que son portadores de virus o bacterias nocivas. Una de estas es la tularemia, una infección causada por la bacteria Francisella tularensis, una fiebre distintiva de los conejos, así como de las liebres que viven en estado salvaje.
Aunque la tularemia es la más usual en esa especie, también está el peligro de los Cheyletiella parasotivorax, un ácaro que afecta a los conejos y, al estar en contacto con humanos produce dermatitis. En suma, el coriomeningitis linfocitaria es un virus que salta de conejos a humanos a través de las heces, siendo un riesgo porque a veces es asintomática y evoluciona hasta causar un padecimiento grave.
Peces de acuario. Aunque están en un ambiente controlado y se consideran más seguros, los peces de acuario también son difusores de infecciones. La bacteria Mycobacterium marinum se da en acuarios domésticos, ya sean dulces o salados, y es capaz de producir infecciones cutáneas y de partes blandas, derivado de la manipulación de peces y acuarios donde habita.