
El peso mexicano cerró estable el 28 de agosto, luego de que se publicara la tasa de desempleo correspondiente a julio y se confirmara la imposición de aranceles a las importaciones chinas. Según datos divulgados, la tasa de desempleo se ubicó en 2.77 %, por debajo de las expectativas del mercado y levemente superior al 2.69 % reportado en junio. En términos desestacionalizados, la cifra descendió a 2.56%, nivel cercano a los mínimos alcanzados en octubre de 2024.
De acuerdo con Felipe Barragán, estratega de investigación de mercados en Pepperstone, consultado por NotiPress, "el mercado laboral sigue mostrando una resiliencia notable aun cuando la demanda interna permanece acotada, lo que podría entregar soporte al consumo en los próximos meses".
La publicación de estos indicadores se produce en medio de un viraje en la política comercial de México, que decidió aplicar tarifas a productos procedentes de China. El gobierno federal busca así alinearse con las disposiciones de Estados Unidos, en un contexto de creciente presión internacional sobre el comercio con el gigante asiático.
Barragán precisó que si bien las restricciones al comercio internacional suelen ser disruptivas para el funcionamiento óptimo de una economía, este alineamiento podría abrir la puerta a negociaciones más favorables en el marco del USMCA. Al mismo tiempo, podría permitir a la administración de Claudia Sheinbaum acceder a ingresos fiscales adicionales en un escenario de consolidación fiscal.
Los analistas del mercado consideran que la estabilidad del peso obedece tanto al respaldo que brinda el empleo a la demanda interna como a las expectativas de que el gobierno logre mantener el equilibrio entre sus compromisos fiscales y los impactos del comercio internacional.
Las cifras más recientes muestran que, pese a un entorno de consumo limitado, la resiliencia del mercado laboral mexicano ofrece un colchón importante para la economía local. Con un desempleo en descenso y una tasa desestacionalizada en niveles históricamente bajos, la moneda mexicana encuentra soporte frente a la volatilidad internacional.
El anuncio de nuevas tarifas a China marca además un cambio en la estrategia económica mexicana, pues refuerza la cercanía con Estados Unidos en materia de comercio. Este alineamiento abre la puerta a eventuales ajustes dentro del marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (USMCA), lo que podría generar efectos a mediano plazo en la balanza comercial.
El peso se mantiene como una de las divisas emergentes más estables en 2025, con respaldo en fundamentos internos como el empleo y la política monetaria, al tiempo que enfrenta un entorno global caracterizado por tensiones comerciales y ajustes en la política arancelaria. (Notipress)