
Este fin de semana marca el cierre de las vacaciones de verano para miles de estudiantes de educación básica, ya que el regreso a clases está programado para este 1 de septiembre de acuerdo con el calendario oficial de la Secretaría SEP. Este momento suele ser una mezcla de emociones: algunos estudiantes ansían volver a la escuela y otros aprovechan hasta el último minuto del receso escolar.
Y como un nuevo comienzo, el regreso a las aulas también puede ser un momento de ajustes, pero, con una buena preparación, se puede hacer más llevadero y exitoso. Aquí van algunas recomendaciones prácticas para estudiantes, padres y tutores, con el objetivo de suavizar la transición, reducir el estrés y empezar el ciclo escolar con el pie derecho:
Horarios de sueño: durante las vacaciones, los horarios suelen relajarse. Para evitar el impacto del cambio, comienza a ajustar los horarios de sueño en estos días: acuesta a los niños más temprano cada noche y despiértalos más temprano progresivamente. Practica la rutina escolar, como levantarse, desayunar, arreglarse, para calcular tiempos y evitar prisas el primer día. Utiliza una alarma suave para facilitar la transición.
Revisa la lista escolar: verifica con la escuela la lista de útiles y asegúrate de tener todo listo. Involucra a los niños en este proceso para que se sientan motivados. No olvides poner nombres en los materiales para evitar pérdidas, especialmente en los más pequeños.
Espacio de estudio: prepara un lugar en casa para estudiar, con buena iluminación, sin distracciones y con los materiales a la mano. Esto ayuda a crear un ambiente propicio para la concentración.
Transporte y tiempos: si los niños van en transporte escolar o tú los llevas, revisa las rutas, horarios y tiempos para evitar retrasos. Haz un recorrido de prueba si es una escuela nueva.
Comidas: Planea desayunos y lonches saludables con anticipación. Prepara opciones rápidas pero nutritivas, para las mañanas ocupadas.
Agenda familiar: sincroniza los horarios de toda la familia para evitar conflictos. Un calendario compartido puede ser útil.
Habla sobre el regreso: con los niños, conversa sobre lo que esperan del nuevo ciclo escolar. Escucha sus preocupaciones y refuerza lo positivo, como aprender cosas nuevas o reencontrarse con compañeros. Si hay nervios, enséñales técnicas simples de relajación, como respirar profundo o visualizar un día exitoso. Si eres padre o madre, muestra entusiasmo por el regreso a clases, ya que los niños suelen imitar las actitudes de los adultos.
Para padres: organízate para no sentirte abrumado. Prepara ropa, mochilas y lonches la noche anterior para reducir el estrés matutino.
Para estudiantes: tómate un momento para reflexionar sobre lo que te emociona del nuevo ciclo. Llevar algo especial, como un cuaderno favorito o una foto, puede hacer el primer día más ameno.
Tanto padres como estudiantes deben priorizar el descanso, una buena alimentación y algo de ejercicio para mantener la energía. Prepara algo que les guste a ambas partes para empezar el día con buena vibra.
Pequeñas sorpresas: una nota motivadora en la mochila o un pequeño detalle puede alegrar el día. Habla con los niños sobre cómo les fue, qué les gustó y qué podrían mejorar para los siguientes días.
Sin duda, los primeros días pueden ser caóticos, y está bien. No te presiones por tener todo perfecto, si algo no sale como planeado, ajusta el plan y sigue adelante. La clave es mantener una actitud positiva y abierta al cambio.