Trump exige 1,000 millones de dólares a Harvard y agrava su ofensiva contra universidades

Trump exige 1,000 millones de dólares a Harvard y agrava su ofensiva contra universidades

Foto: Xinhua

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió a la Universidad de Harvard una compensación de mil millones de dólares por "daños y perjuicios", intensificando así su confrontación legal e ideológica con una de las universidades más prestigiosas del país. La declaración fue publicada en su red Truth Social el martes 3 de febrero de 2026, donde también acusó al diario The New York Times de difundir "tonterías" en relación con el conflicto.

 

El enfrentamiento entre Trump y Harvard comenzó con su retorno al poder en 2025. Desde entonces, su administración congeló más de 2 mil millones de dólares en fondos federales dirigidos al centro académico, argumentando que aplicaba una "política antisemita". Harvard respondió con dos demandas judiciales y logró un fallo favorable en septiembre de ese año, cuando un juez federal dictaminó que la suspensión de fondos fue ilegal y motivada por criterios ideológicos.

 

A pesar de esa derrota judicial, Trump no quitó de la mira a la institución y decidió mantener su ofensiva legal y mediática. En sus mensajes recientes, afirmó: "Ahora pedimos un resarcimiento por daños de mil millones de dólares y no queremos volver a tener nada que ver, en el futuro, con la Universidad de Harvard". Hasta el momento, la universidad no emitió una respuesta oficial al respecto.

 

 

Las tensiones aumentaron luego de que el New York Times informara que Harvard habría logrado concesiones en las negociaciones con el gobierno federal. De acuerdo con la publicación, la administración Trump habría retirado su exigencia de un pago en efectivo de 200 millones de dólares a Harvard para resolver las disputas.

 

En lugar de un pago directo, un posible acuerdo implicaba que Harvard invirtiera hasta 500 millones de dólares en programas de capacitación laboral, lo cual la universidad prefería antes que un pago directo que, según informes, consideraba una "extorsión". Este artículo desató la ira de Trump quien se dirigió a su red Truth Social para anunciar una nueva ofensiva contra la Universidad.

 

"La Universidad de Harvard, fuertemente antisemita, ha estado alimentando con muchas tonterías al fracasado New York Times. ¡Harvard se ha portado fatal durante mucho tiempo!", aseveró el presidente quien afirmó que "un concepto complejo de capacitación laboral" fue rechazado por ser "totalmente inadecuado y, en nuestra opinión, no habría tenido éxito".

 

De acuerdo con Trump esta fue una forma de librarse de "un cuantioso acuerdo en efectivo de más de 500 millones de dólares, una cifra que debería ser mucho mayor considerando las graves y atroces ilegalidades que han cometido".

 

"Esto debería ser un caso penal, no civil, y Harvard tendrá que asumir las consecuencias de sus fechorías", comentó Trump.

 

El presidente también arremetió contra el rector de Harvard, Alan Garber, a quien calificó de "antisemita" y acusó de realizar "un pésimo trabajo al rectificar una situación muy grave para su institución y, aún más importante, para Estados Unidos. Fue contratado DESPUÉS de que se presentaran los cargos de antisemitismo. Me pregunto por qué", lanzó Trump en Truth Social.

 

Además de las acciones económicas y judiciales, la administración Trump ha tomado medidas que afectan la operación de Harvard, como la orden emitida por el Departamento de Seguridad Nacional en mayo de 2025 para revocar su potestad de admitir estudiantes extranjeros. Aunque esta medida fue detenida por una orden judicial, su vigencia aún se discute en tribunales.

 

La disputa se desarrolla en un contexto más amplio de presión del gobierno federal sobre universidades consideradas ideológicamente contrarias. Bajo el argumento de combatir el antisemitismo y proteger la seguridad nacional, la administración ha impulsado investigaciones y recortes a instituciones que, según Trump, promueven ideologías "radicales" y no garantizan la seguridad de los estudiantes judíos.

 

El conflicto tomó mayor visibilidad tras las protestas estudiantiles en abril de 2024, donde estudiantes de universidades como Harvard y Columbia exigieron la desinversión en empresas vinculadas a Israel. Las manifestaciones fueron reprimidas y dieron lugar a investigaciones federales por presuntos actos de antisemitismo en más de 60 centros académicos.

 

La presión política derivó en la renuncia de varias figuras académicas, incluyendo a Claudine Gay, entonces rectora de Harvard, quien enfrentó acusaciones de antisemitismo. También renunciaron Liz Magill en Pensilvania y Nemat Shafik en Columbia.

 

Expertos en derecho advirtieron que una demanda federal por mil millones de dólares representaría un caso sin precedentes en la relación entre el gobierno y las universidades privadas, con posibles implicaciones sobre su autonomía y acceso a recursos públicos. No obstante, hasta ahora no se han divulgado detalles legales sobre la presentación formal de dicha demanda ni los plazos asociados. (NotiPress)

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