Costos de la incertidumbre: inflación alimentaria al alza

Costos de la incertidumbre: inflación alimentaria al alza

Foto: Enfoque

La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) reporta la variación de precios de la canasta básica alimentaria de cuarenta y cuatro productos de enero a febrero del presente año, estudio de mercado realizado en los treinta y dos estados de la República con una muestra aleatoria domiciliada, ambulatoria y estratificada en más de 200 puntos de venta en tres niveles de consumo: alto, medio y popular.

 

El precio promedio de la Canasta Básica Alimentaria (CBA) resultó en $2,062.42 al aumentar su precio en promedio $15.97, lo que significa una variación al alza de 0.78%. Los cinco estados en donde la CBA presenta mayor variación de precios fueron Colima (8.68%), Nayarit (4.15%), Puebla (3.91%), Chihuahua (3.68%) y Oaxaca (3.24%). En tanto, los estados en donde la CBA resultó más cara fueron Edomex ($2,385.00), Nayarit ($2,333.00), Colima ($2,316.00), Chihuahua ($2,282.00) y Tabasco ($2,277.00). Los productos que más aumentaron en el último mes son papa 15.32% (de $28.66 a $33.05), limón 15.30% (de $31.36% a $36.16%), sal de mesa 5.91% (de $21.69 a $22.97), chiles en escabeche 5.20% (de $26.85 a $28.25) y jabón de lavandería 3.75% (de $42.53 a $44.13).

 

“Este reporte económico de mercado está en sintonía con los datos dados a conocer por INEGI respecto a enero, con un aumento de la inflación general ubicada en 3.79%, superior a la de diciembre de 2025 (3.69%), y la inflación subyacente que aumentó a 4.52% anual, marcando la cifra más alta desde marzo de 2024. Vivimos en un entorno inflacionario persistente y estos datos obligaron al Banco de México a sostener la tasa de interés en 7% y detener la tendencia a la baja”, explicó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.
 

Se mantiene y se prolonga el momento de incertidumbre por el que atraviesa la economía mexicana. La inestabilidad emana del vaivén respecto a la suerte del T-MEC como marco rector de las relaciones comerciales entre Canadá, Estados Unidos y México.

 

Estados Unidos continúa una conversación errática en torno a la negociación de este acuerdo comercial, por momentos reconoce sus bondades, pero en otros deja entrever la voluntad de cancelarlo para inaugurar una etapa de relaciones bilaterales con acuerdos y políticas comerciales independientes con cada país.

 

Esta situación ya ha costado bastante a la economía mexicana, ha quedado lejano el optimismo festivo del llamado nearshoring, que generó expectativas de un sinnúmero de nuevas inversiones de empresas que buscaban reubicarse en México, provenientes principalmente de Asia, producto de la polarización de la guerra comercial entre China y Estados Unidos. Con la guerra arancelaria declarada, este impulso ha perdido posibilidades.

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