José Miguel Bejos es un empresario destacado en el ámbito mexicano, conocido principalmente por su liderazgo al frente de la empresa Mota Engil México, con la que ha participado en importantes proyectos de infraestructura a nivel nacional, tales como el Tren Maya y el Parque Aztlán. Además, es dueño de los Pericos de Puebla, lo que refuerza su presencia y compromiso con la ciudad y su desarrollo económico.
Sin embargo, más allá de su perfil en el sector de la construcción y el deporte, su relación con el gobierno estatal y federal podría ser clave para que se interese en adquirir al Club Puebla, una de las franquicias más representativas del futbol mexicano. En los últimos años, José Miguel Bejos ha demostrado tener una excelente relación con las autoridades locales y federales, lo que le ha permitido desarrollar diversos proyectos de gran envergadura en colaboración con el gobierno.
Este tipo de vínculos le otorgan una ventaja significativa a la hora de plantearse nuevas inversiones, especialmente en sectores que generan un impacto directo en la comunidad, como el deporte. A pesar de no ser un amante del futbol, las circunstancias que actualmente atraviesa el dueño del Club Puebla, Ricardo Salinas Pliego, podrían motivar a Bejos a considerar la compra del club.
Ricardo Salinas Pliego, dueño de TV Azteca y del Club Puebla, enfrenta un panorama complicado con el gobierno federal. La relación entre el empresario y las autoridades del gobierno central ha sido tensa en los últimos años, principalmente por cuestiones fiscales y de regulación. Esta situación ha generado incertidumbre sobre el futuro del club, especialmente si las presiones gubernamentales aumentan. La rigidez con la que se manejan las relaciones del gobierno con figuras como Salinas Pliego podría ser un factor determinante para que Bejos, con su afinidad política, decida involucrarse en la compra del equipo.
Una de las razones que podrían hacer atractiva la adquisición del Puebla es la posibilidad de obtener una franquicia que, aunque históricamente ha estado en la sombra de otros equipos más poderosos, tiene una base de aficionados sólida y fiel. Puebla es una ciudad con gran potencial económico, y Bejos, quien ya tiene experiencia en la administración de entidades deportivas como los Pericos de Puebla, podría ver en el equipo de futbol una oportunidad para ampliar su portafolio y, además, darle un impulso a la ciudad desde el punto de vista económico y social.
Otro aspecto importante es la capacidad de Bejos para generar alianzas estratégicas. Su empresa Mota Engil ha sido clave en varios proyectos de infraestructura a nivel nacional, y su contacto con el gobierno podría facilitar el acceso a recursos o incentivos que otros empresarios en su posición no tendrían. Esta conexión con las autoridades tanto estatales como federales podría brindarle ventajas a la hora de gestionar el club, haciéndolo un proyecto viable y lucrativo, incluso si el fútbol no es su pasión principal.
Finalmente, la adquisición del Club Puebla podría significar un paso importante para Bejos en su diversificación empresarial. A través de la compra de un equipo de fútbol, podría no solo fortalecer su vínculo con la ciudad, sino también con una audiencia mucho más amplia, mejorando su imagen pública y fortaleciendo la marca de sus empresas. En un escenario donde las presiones sobre Salinas Pliego continúan, la llegada de un nuevo dueño como Bejos podría transformar al Club Puebla en una de las franquicias más competitivas del futbol mexicano.