Willie Colón, adiós al pionero de la salsa que puso al mundo a bailar y pensar

Willie Colón, adiós al pionero de la salsa que puso al mundo a bailar y pensar

Foto: X / @epigmenioibarra

El legendario trombonista y cantante Willie Colón, pionero de la salsa neoyorquina, falleció este sábado a los 75 años, dejando un legado imprescindible para la música bailable y socialmente comprometida.

 

"Es con profunda tristeza que anunciamos el fallecimiento de nuestro amado esposo, padre y renombrado músico, Willie Colón. Partió en paz esta mañana (de sábado) rodeado de su amada familia", informó la familia en un comunicado.

 

En su mensaje, los familiares del legendario "Niño Malo del Bronx" reconocen que, si bien lloran su ausencia, se regocijan "con el regalo eterno de su música y los recuerdos queridos que creó, los cuales vivirán por siempre".

 

Colón llevaba varios días hospitalizado en Nueva York, en estado delicado por problemas respiratorios, dejando en vilo a los amantes de su música, conscientes de la eventual partida de un artista innovador como pocos.

 

 

Nacido como William Anthony Colón el 28 de abril de 1950 en El Bronx, Nueva York, de padres puertorriqueños, Colón creció en un entorno marcado por la inmigración y la discriminación contra la comunidad latina.

 

Criado en Puerto Rico por su abuela y tía, se impregnó desde niño de ritmos tradicionales como la bomba, la plena y la música jíbara, así como de influencias cubanas como el son, el chachachá y el mambo.

 

 

A los 11 años comenzó a tocar el clarinete, pasó a la trompeta y finalmente al trombón, inspirado por figuras como Mon Rivera y Barry Rogers.

 

Irrumpió en la escena musical a los 17 años al firmar con la emblemática Fania Records: fusionó jazz, rock, funk, soul y R&B con tradiciones latinas, creando un sonido agresivo y urbano caracterizado por trombones prominentes.

 

 

Su estética inicial, influenciada por bandas como Chicago y Blood, Sweat and Tears, rompió moldes al adoptar una imagen de gánster en sus portadas, una sátira irónica a la mafia que ocultaba a un joven genio con una visión artística total.

 

Entre sus méritos destaca el haber sacado al género del salón de baile para convertirlo en un testimonio sociopolítico de la marginalidad y el orgullo inmigrante.

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