Declaración anual de Personas Físicas 2025: panorama de cumplimiento y retos fiscales

Declaración anual de Personas Físicas 2025: panorama de cumplimiento y retos fiscales

En México, el cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de las personas físicas continúa siendo un tema prioritario para la autoridad tributaria y para el adecuado funcionamiento de las finanzas públicas.

 

De acuerdo con información del Servicio de Administración Tributaria (SAT), el padrón de contribuyentes registrados activos en el país es de 87.9 millones, de los cuales el 97 por ciento corresponde a personas físicas. Este dato refleja la amplitud de la base tributaria y la relevancia que tienen los contribuyentes individuales dentro del sistema fiscal mexicano.

 

A nivel estatal, entidades como Puebla concentran aproximadamente 3.6 millones de contribuyentes, lo que evidencia una participación significativa en la actividad económica y en el cumplimiento de obligaciones fiscales a nivel nacional.

 

En el ejercicio más reciente, el SAT reportó la presentación de aproximadamente 11.4 millones de declaraciones anuales de personas físicas.

 

En términos de recaudación, la Ley de Ingresos de la Federación de 2026 estima ingresos públicos por el orden de 10.2 billones de pesos, siendo el Impuesto sobre la Renta (ISR) una de las principales fuentes de financiamiento del gasto público. En este contexto, la participación de las personas físicas resulta fundamental para sostener la recaudación tributaria.

 

El incumplimiento de la obligación de presentar la declaración anual puede generar diversas consecuencias legales para los contribuyentes. De conformidad con el Código Fiscal de la Federación:

 

  • La falta de pago oportuno de contribuciones genera actualización por efectos inflacionarios (artículo 17-A).
  • Asimismo, se causan recargos por mora como indemnización al fisco federal (artículo 21).
  • Adicionalmente, la omisión en la presentación de declaraciones puede derivar en la imposición de multas, conforme a los artículos 81 y 82 del citado ordenamiento.
  • Estas disposiciones buscan incentivar el cumplimiento oportuno y evitar distorsiones en la recaudación fiscal.

 

Las personas físicas que estén inscritas en el Registro Federal de Contribuyentes y se encuentre en alguno de los supuestos de la Ley del Impuesto sobre la Renta deben presentar su declaración anual del ejercicio de 2025 a más tardar el 30 de abril de 2026.

 

¿Quiénes se encuentran obligados a presentar su declaración anual de personas físicas?

 

1.     Asalariados que hayan percibido más de 400 mil pesos de ingresos en el ejercicio, u obtenga otro tipo de ingresos aunque su suma no rebase de los 400 mil pesos, o no hayan laborado menos de los 365 días del año con su patrón, o hayan tenido dos o más patrones durante el ejercicio.

 

2.     Los siguientes regímenes no importando el nivel de ingresos o el tiempo que tengan tributando: Actividad empresarial y profesional, arrendamiento,  enajenación de bienes, adquisición de bienes, intereses, dividendos, premios, u otros ingresos

 

3.     Se está obligado a presentar solo datos informativos si rebasan en lo individual o en su conjunto de 600 mil pesos en el ejercicio lo siguiente: préstamos, donativos, herencias.

 

En todos los regímenes se tiene derecho a aplicar deducciones personales y en su caso colegiaturas cumpliendo con los requisitos que para cada concepto aplica, y su caso podrá solicitar la devolución del ISR a favor que tal vez resulte.

 

Las consecuencias de no presentar la declaración anual son las siguientes: Multas por cada obligación no presentada de dos mil 50 a 25 mil 360 pesos, adicionalmente la suspensión y quizás cancelación de los certificados de sellos digital, así como tener opinión negativa.

 

Desde el Colegio de Contadores Públicos del Estado de Puebla, se recomienda revisar CFDI de los ingresos obtenidos, por las compras y gastos así como sus respectivos pagos, tener en orden su contabilidad, verificar que se cumplan con requisitos de deducción, verificar vs los visores de SAT, realizar los cálculos del impuesto, tener la firma electrónica vigente y presentar en tiempo.

 

En este contexto, la declaración anual no solo representa una obligación legal, sino también una herramienta que permite a los contribuyentes regularizar su situación fiscal, acceder a devoluciones en caso de saldo a favor y evitar contingencias fiscales futuras.

 

Finalmente, resulta fundamental continuar impulsando estrategias que promuevan el cumplimiento voluntario, faciliten el uso de herramientas digitales del SAT y fortalezcan la educación fiscal, con el objetivo de reducir la brecha entre los contribuyentes registrados y aquellos que efectivamente cumplen con sus obligaciones.

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