Triste Día Mundial de la Salud: desabastecimiento y negligencia “en Dinamarca”

Triste Día Mundial de la Salud: desabastecimiento y negligencia “en Dinamarca”

Foto: FreePik

Mientras el mundo conmemora el Día Mundial de la Salud este 7 de abril, bajo el lema “Juntos por la salud. Apoyemos la ciencia”, en México millones de derechohabientes del IMSS, del ISSSTE y del IMSS-Bienestar enfrentan una realidad marcada por carencias, largas esperas y gastos de bolsillo, pese a que el sistema de salud es “como Dinamarca”.

 

El desabastecimiento de medicamentos continúa como uno de los principales problemas del sistema; por ejemplo, en los primeros meses de 2026, el Hospital Pediátrico de Coyoacán reportó faltantes de fármacos esenciales para niños con enfermedades graves, obligando a sus familias a adquirirlos por cuenta propia.

 

No se trata de un caso aislado, pues de acuerdo con datos institucionales, entre junio y diciembre de 2025, el IMSS dejó de recibir 287 millones de piezas de medicamentos e insumos, con un nivel de incumplimiento del 84 %. A diario, entre 28,000 y 70,000 recetas no se surten completamente.

 

La fallida plataforma “Receta Completa” registró más de 21,000 reportes de desabastecimiento entre finales de 2024 y octubre de 2025, de los cuales solo el 47 % fue resuelto.

 

A la falta de medicamentos se suman los largos tiempos de espera. Pacientes reportan citas con especialistas programadas con meses, e incluso más de un año de retraso, además de filas de hasta cinco horas, únicamente para agendar consultas.

 

Ante la saturación del sistema público, cada vez más derechohabientes acuden al sector privado para consultas, estudios de laboratorio e incluso cirugías. Analistas afirman que, por primera vez, las consultas privadas han superado a las públicas.

 

La CNDH reportó miles de quejas contra el IMSS durante 2025, principalmente por falta de atención, negligencia y desabastecimiento. En algunos estados, como Hidalgo, el instituto concentró hasta el 42 % de las inconformidades ante organismos locales.

 

Además, crecen las denuncias por retrasos o negativas en la emisión de incapacidades laborales, lo que genera pérdidas económicas directas para los trabajadores.

 

Frente a este panorama, el gobierno federal sostiene que el sistema de salud avanza hacia la universalidad. El pasado 31 de marzo, autoridades informaron que el abastecimiento de medicamentos supera el 97 % en IMSS, IMSS-Bienestar e ISSSTE, derivado de la compra consolidada 2025-2026.
 

También se reportó la reactivación de 175 quirófanos, la apertura de 15 nuevos hospitales y la ejecución de más de 51 millones de consultas en IMSS-Bienestar durante 2025.

 

El discurso oficial insiste en que México se encamina hacia un modelo “como el de Dinamarca”, basado en gratuidad, centralización, atención preventiva y calidad en todos los sentidos.
 

Sin embargo, especialistas advierten que las diferencias entre ambos sistemas son abismales. Dinamarca cuenta con un sistema universal financiado por impuestos, con mayor inversión, infraestructura robusta y mejor acceso a personal médico.

 

Mientras ese país destina más de 5,600 dólares anuales por persona en salud, México invierte alrededor de 370 a 392 dólares. Además, Dinamarca tiene una mayor densidad de médicos y tiempos de atención más reducidos.
 

 

 

Organismos como la OCDE señalan que aunque México ha adoptado elementos del modelo danés, las brechas en financiamiento, logística y ejecución siguen siendo amplias.

 

En este Día Mundial de la Salud, la distancia entre el discurso oficial y la experiencia cotidiana de los pacientes resulta evidente: mientras el gobierno destaca cifras de abastecimiento, infraestructura y cobertura, millones de mexicanos continúan enfrentando un sistema que, en la práctica, los obliga a gastar de su bolsillo, esperar durante meses o poner en riesgo su estabilidad laboral.

 

La promesa de un sistema de salud “como el de Dinamarca” sigue siendo una meta lejana; mientras tanto, la atención médica pública en México continúa siendo un derecho que con frecuencia debe complementarse y pagarse fuera de las instituciones.

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