Sueros vitaminados o ¿venenos intravenosos? Estos son los riesgos y consecuencias

Sueros vitaminados o ¿venenos intravenosos? Estos son los riesgos y consecuencias

Foto: Freepik

Al menos ocho personas murieron y una más permanece hospitalizada en estado grave tras recibir “sueros vitaminados” por vía intravenosa, en una clínica privada de Hermosillo, Sonora. 

 

Este tipo de tratamientos, conocidos como “sueros vitaminados”, “vitamin drip” o “coctel de Myers”, consisten en la administración intravenosa de soluciones con vitaminas y minerales en altas dosis. Suelen incluir complejo B, vitamina C, magnesio y calcio, además de otros aditivos como glutatión o antiinflamatorios

 

En México, su uso se ha popularizado en clínicas privadas, spas médicos y servicios a domicilio, donde se ofrecen como terapias de bienestar, desintoxicación o recuperación rápida, especialmente para aliviar la resaca.

 

 Sin embargo, la evidencia científica sobre su efectividad es limitada, especialistas coinciden en que los beneficios reportados, como reducción de fatiga o náuseas, se deben principalmente a la hidratación intravenosa y, en algunos casos, al efecto placebo

 

Para personas sanas, medidas simples como la ingesta de líquidos, electrolitos orales y descanso suelen ser igual de eficaces y con menor riesgo.

 

En México, la preparación y administración de estos sueros no es de libre ejercicio, sino que se trata de un acto médico regulado que debe llevarse a cabo en establecimientos autorizados, bajo prescripción y supervisión profesional, cumpliendo con normas de esterilidad y control sanitario, sólo personal capacitado puede aplicar este tipo de terapias y las clínicas deben contar con permisos vigentes de las autoridades sanitarias.

 

Pese a ello, las autoridades reconocen que hay una supervisión insuficiente y una proliferación de servicios que no cumplen con los estándares requeridos; tan sólo en Sonora, se estima que hay alrededor de 1,600 consultorios con autorización para aplicar infusiones, aunque no todos operan bajo condiciones óptimas de seguridad.

 

El caso de Hermosillo ha encendido las alertas sobre los riesgos de estas prácticas, entre los principales peligros están infecciones graves como sepsis por contaminación de las soluciones, reacciones adversas, flebitis, embolias y sobredosis de vitaminas que pueden dañar órganos como el hígado o los riñones.

 

 Especialistas advierten que cualquier falla en la preparación o aplicación de soluciones intravenosas puede derivar en complicaciones severas e incluso la muerte.

 

Ante estos hechos, autoridades sanitarias y expertos reiteraron el llamado a la población a evitar tratamientos intravenosos fuera de entornos médicos certificados y a no confiar en terapias que prometen beneficios rápidos sin respaldo científico sólido.

 

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