Mientras la estrategia estatal avanza, la capital sigue en el hoyo de la inseguridad

Mientras la estrategia estatal avanza, la capital sigue en el hoyo de la inseguridad

Foto: SSP

Mientras el gobierno estatal presume golpes de alto impacto contra la delincuencia organizada, la capital poblana enfrenta una realidad distinta marcada por delitos de proximidad que exhiben la inoperancia de la administración municipal.

 

La reciente captura de Roberto de los Santos de Jesús, alias “el Bukanas”, representa uno de los logros más relevantes de la Secretaría de Seguridad Pública, pero contrasta con todos los hechos violentos ocurridos en Puebla capital bajo la responsabilidad de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

 

El operativo que permitió la detención de “el Bukanas” en Chignahuapan fue resultado de trabajos de inteligencia y coordinación entre Marina, Sedena, Guardia Nacional y la Fiscalía estatal. 

 

Junto al presunto líder huachicolero fueron detenidos seis integrantes de su célula, entre ellos su hermano, y se aseguró armamento. 

 

El gobernador Alejandro Armenta calificó la acción como un golpe contundente contra estructuras criminales que operaban desde hace más de una década en la región del Triángulo Rojo.

 

 

 

 

Este resultado se suma a una tendencia que el Gobierno Estatal destaca en materia de seguridad. Durante el primer trimestre de 2026, la SSP reportó una disminución del 4.6 % en la incidencia delictiva general, así como reducciones en delitos de alto impacto como feminicidio, homicidio doloso, secuestro, extorsión y robo de vehículos. 

 

Además, en carreteras, los asaltos han disminuido de manera significativa debido a operativos coordinados y la instalación de paraderos seguros.

 

Sin embargo, en la capital poblana el panorama es distinto: en los últimos días se han registrado múltiples asaltos a cuentahabientes, un intento de robo con toma de rehenes en instalaciones bancarias y una balacera en el Mercado Morelos que, por cierto, el gobernador ha dicho que va a poner orden, cuando es tarea del ayuntamiento.

 

Estos hechos han generado una percepción de inseguridad persistente entre la población capitalina y cuestionamientos sobre la eficacia de la estrategia municipal.

 

Uno de los casos más recientes ocurrió el 15 de abril, cuando un grupo armado irrumpió en Inbursa en la colonia La Paz, donde retuvo a personal y provocó un fuerte operativo policial. A pesar del despliegue, no se informó de detenciones inmediatas ni de la recuperación total de lo robado. 

 

 

 

 

Días después, sujetos armados vestidos de mariachis atacaron a tres personas en el Mercado Morelos, dejando dos heridos de gravedad y un mensaje de amenaza, para posteriormente huir sin ser capturados.

 

El contraste entre ambos niveles de gobierno es evidente tanto en resultados como en percepción ciudadana, mientras la estrategia estatal se enfoca en objetivos prioritarios mediante inteligencia y coordinación interinstitucional, el ámbito municipal parece limitado a operativos de contención y vigilancia reactiva, pero sin éxito. Esta brecha ha abierto el debate sobre la eficacia de la seguridad en la capital poblana.

 

En este contexto, la sociedad enfrenta una realidad en la que los delitos cotidianos continúan afectando su vida diaria. La exigencia se centra en la necesidad de resultados tangibles en el entorno urbano, donde la prevención y la respuesta inmediata siguen siendo los principales retos para las autoridades municipales.

 

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