Robo de vehículos: modelos, colores y patrones que marcan la tendencia

Robo de vehículos: modelos, colores y patrones que marcan la tendencia

Foto: FreePik

El robo de vehículos en México se mantiene como uno de los delitos patrimoniales más frecuentes, con patrones cada vez más definidos sobre los modelos, marcas e incluso colores más vulnerables.

 

De acuerdo con datos recientes de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), correspondientes al periodo febrero de 2025 a enero de 2026, los automóviles de alta circulación encabezan las listas debido a su fácil colocación en el mercado ilegal.

 

Entre los vehículos asegurados más robados en el país destaca el Nissan Versa, con 2,506 unidades, pese a una disminución anual de 11.3 %; le siguen los tractocamiones Kenworth con 2,137 casos y la Nissan NP300 con 1,967 robos.

 

En la lista también aparecen el Chevrolet Aveo y las motocicletas Italika de 111 a 250 cc, con 1,406 casos, siendo estas últimas las únicas que registraron un incremento. Otros modelos recurrentes incluyen el Nissan March y motocicletas de la marca Bajaj, confirmando que los vehículos de uso cotidiano y comercial siguen siendo los principales objetivos.

 

En cuanto a robos con violencia, destacan unidades como la Toyota Hilux, donde hasta el 86 % de los robos se cometen con este tipo de agresión, también figuran modelos como Ford F-350, F-450 y F-550, así como Kia Rio, Mazda3, Volkswagen Vento y Freightliner, todos con altos porcentajes en este rubro.

 

La AMIS señala que entidades como el Estado de México, Jalisco, Ciudad de México y Puebla concentran la mayor incidencia delictiva en este ámbito.

 

Pero ¿por qué estos vehículos?

 

Especialistas coinciden en que los delincuentes priorizan modelos con alta presencia en calles y carreteras, ya que sus autopartes tienen gran demanda en el mercado negro, factores como la compatibilidad de piezas, el uso en flotillas y la facilidad para desmantelarlos influyen directamente en su elección.

 

Aunque el modelo es el principal factor de riesgo, el color del vehículo también juega un papel importante. Datos históricos de la AMIS indican que el blanco es el color más robado, seguido por gris-plata y negro, debido a su alta presencia en el parque vehicular y su facilidad para pasar desapercibidos. En contraste, colores llamativos como amarillo, naranja o verde registran menos incidencias por su menor demanda y mayor visibilidad.

 

Ante este panorama, expertos recomiendan adoptar medidas preventivas como la instalación de GPS, alarmas e inmovilizadores, así como estacionar en lugares iluminados y evitar dejar objetos de valor a la vista.

 

También sugieren mantenerse informado sobre las tendencias delictivas y, en la medida de lo posible, optar por medidas adicionales de seguridad más allá del color o modelo del vehículo.

 

Aunque algunos indicadores muestran una ligera disminución en ciertos segmentos, el robo de autos continúa siendo un desafío persistente, estrechamente vinculado al mercado ilegal de autopartes y otras actividades delictivas.

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