Los bloqueos de carreteras desde inicios de mayo agravan la escasez de alimentos, medicinas y combustibles, principalmente, en las ciudades de El Alto y La Paz, en el occidente del país, mientras el Gobierno buscar abrir corredores humanitarios.
"Lastimosamente, no está llegando combustible, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) nos indica que tiene saldo cero en la planta de almacenamiento de Senkata, en El Alto, y por eso no está proveyendo a las estaciones de servicio desde el viernes 22 de mayo", informó Juvenal Claure Severiche, gerente de la gasolina El Volcán de La Paz, en contacto con la prensa local.
Desde la petrolera estatal, encargada de la importación y distribución de carburantes, se confirmaron las dificultades para el abastecimiento y anunciaron medidas temporales como solución.
"YPFB comunica que, a pesar de contar con más de 1.600 cisternas en ruta hacia la planta de Senkata, los bloqueos en los accesos principales al departamento de La Paz están impidiendo su normal ingreso", se lee en un comunicado oficial.
Bolivia vive días de convulsión social desde el 1 de mayo, cuando la Central Obrera Boliviana inició sus marchas contra el Gobierno, que apenas lleva seis meses en el poder, ante la negativa de un incremento salarial y que luego escaló hasta pedir la renuncia del presidente Rodrigo Paz.
#Mundo | Bolivia enfrenta cuatro semanas consecutivas de movilizaciones y bloqueos de carreteras en distintos puntos del país, en medio de una crisis marcada por la escasez de combustible, inflación y reclamos por la falta de diálogo con el Gobierno de Rodrigo Paz.… pic.twitter.com/rQaR4RtJc3
— UNE TV (@unetv_hn) May 26, 2026
Entre tanto, el Gobierno boliviano no descartó la declaratoria de un Estado de excepción regional para intervenir los bloqueos de carreteras y la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) busca abrogar los obstáculos legales para su implementación.
Como saldo de los bloqueos, al menos cuatro personas perdieron la vida, en medio de emergencias de salud y no pudieron llegar a centros médicos, según el Gobierno boliviano.
En la jornada, la Policía boliviana también intentó abrir paso en la ruta entre el departamento de Cochabamba (centro) y Oruro (suroeste), en inmediaciones de la localidad de Parotani, pero los manifestantes respondieron con la detonación de dinamitas.
Desde la Defensoría del Pueblo y la Iglesia Católica convocaron al diálogo entre los sectores en conflicto, para evitar más sufrimiento de la población y pacificar el país.