Cada 7 de junio, México conmemora el Día de la Libertad de Expresión, una fecha instituida en 1951 por el presidente Miguel Alemán Valdés, para reconocer el derecho fundamental a manifestar, difundir opiniones e ideas, así como a recibir y compartir información, consagrado en los artículos 6 y 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y en el Artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
A diferencia del Día Mundial de la Libertad de Prensa que se conmemora el 3 de mayo, proclamado por la UNESCO y la ONU, la fecha mexicana enfatiza la libertad de expresión en un sentido amplio, aunque en la práctica suele vincularse al ejercicio periodístico y los desafíos que enfrentan los comunicadores.
De acuerdo con el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026 de Reporteros Sin Fronteras (RSF), la situación de la libertad de prensa alcanzó su peor nivel en un cuarto de siglo, más de la mitad de los países evaluados presentan condiciones consideradas "difíciles" o "muy graves" para el ejercicio del periodismo.
Sin embargo, en estos 10 países, los periodistas enfrentan censura, encarcelamientos, vigilancia estatal, persecución judicial, desapariciones forzadas e incluso la muerte por ejercer su labor.
1. Eritrea: el país más cerrado para la prensa, ocupa el último lugar del ranking mundial, desde hace más de dos décadas no existen medios de comunicación independientes y toda la información está bajo control gubernamental.
Periodistas críticos han sido encarcelados sin juicio y muchos permanecen desaparecidos; el acceso a información externa es limitado y la población depende casi exclusivamente de los medios oficiales.
2. Corea del Norte: información bajo control total, no hay prensa libre, todos los periódicos, estaciones de radio y canales de televisión responden directamente al Estado.
La difusión de información extranjera puede ser castigada con severidad, mientras que periodistas y ciudadanos son vigilados constantemente; el gobierno controla estrictamente el acceso a internet y a las redes de comunicación.
3. China: se mantiene entre los países más represivos para la prensa. Organizaciones internacionales estiman que más de un centenar de periodistas y comunicadores permanecen detenidos.
Las autoridades ejercen una amplia censura digital mediante sistemas de vigilancia, bloqueo de contenidos y restricciones a plataformas internacionales; temas como derechos humanos, minorías étnicas o corrupción suelen estar sujetos a fuertes controles.
4. Irán: ha endurecido las medidas contra periodistas y activistas, especialmente después de protestas sociales registradas en los últimos años. Los comunicadores enfrentan acusaciones relacionadas con seguridad nacional, restricciones para publicar y vigilancia constante.
Las mujeres periodistas también han denunciado formas específicas de hostigamiento y represión.
5. Rusia: desde el inicio de la guerra en Ucrania, el gobierno ruso fortaleció leyes que castigan la difusión de información considerada contraria a la narrativa oficial.
Numerosos medios independientes han cerrado o trasladado operaciones al extranjero; periodistas enfrentan multas, procesos judiciales y riesgos de encarcelamiento por informar sobre temas sensibles.
6. Afganistán: tras el retorno del Talibán al poder, la libertad de prensa sufrió un fuerte retroceso, las mujeres periodistas han sido particularmente afectadas, enfrentando restricciones laborales y limitaciones para aparecer en medios; muchos comunicadores abandonaron el país ante amenazas y persecuciones.
7. Nicaragua: el gobierno de Daniel Ortega ha sido señalado por organismos internacionales debido al cierre de medios independientes, confiscación de instalaciones periodísticas y detención de opositores.
Decenas de periodistas han salido al exilio para continuar informando desde otros países, mientras que los medios críticos operan bajo fuertes limitaciones.
8. Turkmenistán: considerado uno de los países más cerrados del mundo, mantiene un férreo control sobre la información. Los medios son administrados por el Estado y las críticas al gobierno prácticamente no tienen espacio público, el acceso a internet también enfrenta restricciones significativas.
9. Myanmar: desde el golpe militar de 2021, experimentó un deterioro acelerado en materia de libertades, numerosos reporteros fueron detenidos y medios independientes clausurados. La cobertura de protestas, conflictos internos y acciones militares continúa representando un alto riesgo para los comunicadores.
10. Yemen: el conflicto armado que afecta a este país, ha convertido al periodismo en una actividad extremadamente peligrosa. Las distintas facciones en disputa ejercen presión sobre medios y reporteros, mientras que la violencia generalizada dificulta el acceso a información confiable y la cobertura de los acontecimientos.
Reporteros Sin Fronteras advierte que la combinación de autoritarismo, conflictos armados, censura digital y presiones económicas ha debilitado el ecosistema informativo en numerosas regiones.
Aunque México reconoce constitucionalmente la libertad de expresión y el acceso a la información, organizaciones nacionales e internacionales señalan que persisten desafíos relacionados con la violencia contra periodistas, la impunidad y las presiones políticas.
En este Día de la Libertad de Expresión, la conmemoración no sólo recuerda un derecho fundamental, sino también la necesidad de proteger a quienes ejercen la labor de informar en contextos donde decir la verdad puede costar la libertad o incluso la vida.