Crisis y corrupción, los dos grandes actores que agravaron la tragedia en Venezuela

Crisis y corrupción, los dos grandes actores que agravaron la tragedia en Venezuela

Foto: Xinhua

Al menos 920 personas murieron y miles resultaron heridas tras dos de los terremotos más potentes registrados en más de un siglo en Venezuela. La emergencia dejó personas desaparecidas, familias atrapadas bajo los escombros y equipos de rescate trabajando contra el tiempo.

 

Los sismos del miércoles 24 de junio dañaron cientos de edificios y colocaron al país frente a uno de los peores desastres de su historia reciente. El terremoto de magnitud 7,5 ocurrió apenas 38 segundos después de un temblor precursor de magnitud 7,2.

 

Los epicentros del histórico "doblete sísmico" se ubicaron en el estado Yaracuy, en la región centro-occidental del país, y se hicieron sentir en zonas costeras y urbanas densamente pobladas como el estado La Guaira y la Gran Caracas. Luego de los dos terremotos, se registraron al menos 138 réplicas.

 

A pesar de la magnitud de los terremotos, la catástrofe evidenció una fuerte vulnerabilidad del país para hacer frente a este tipo de eventos.

 

Edificios viejos

 

El estado de muchas construcciones aparece como uno de los puntos centrales para entender la magnitud del daño. Expertos señalaron que las normas actuales de construcción del país cumplen con estándares internacionales, pero una parte importante del parque inmobiliario fue levantada antes de las actualizaciones modernas.

 

Los edificios construidos en las décadas de 1950, 1960 y 1970 presentan vulnerabilidades por su antigüedad. El hijo de Nicolás Maduro declaró el jueves 25 de junio que la mayoría de las construcciones colapsadas en Caracas correspondía a esos años.

 

Crisis económica y mantenimiento insuficiente

 

Décadas de crisis económica redujeron la capacidad de mantener edificios, revisar estructuras y financiar obras de refuerzo. Ese deterioro dejó a muchas viviendas expuestas justo cuando los sismos gemelos golpearon la costa norte.

 

Matthew Blackett, profesor asociado de Riesgos Naturales en la Universidad de Coventry, apuntó al contraste con ciudades que sí invirtieron en refuerzos después de grandes terremotos. "Si observamos lugares como San Francisco, tras los terremotos de finales de los años 80, hubo incentivos y financiación gubernamental para adaptar los edificios y garantizar su seguridad. Se inspeccionaban las edificaciones y se declaraban inhabitables si no cumplían con dichas normas", explicó a CNN. "Eso no ha sucedido allí [en Venezuela]".

 

Corrupción y controles debilitados

 

Venezuela ocupa el puesto 180 de 182 países en el índice de percepción de la corrupción de Transparencia Internacional. Esa baja puntuación refleja un alto nivel de corrupción percibida en el sector público y ayuda a explicar por qué los controles técnicos pudieron quedar debilitados durante años.

 

El sector de infraestructura pública ha estado bajo investigación internacional por el desvío de miles de millones de dólares destinados a obras. En la práctica, ese flujo irregular de dinero dejó menos recursos para concreto resistente, acero estructural, inspecciones y mantenimiento.

 

Construcciones precarias

 

Muchos de los edificios caídos fueron parte de la Gran Misión Vivienda Venezuela (GMVV), un proyecto estatal de construcción y asignación de hogares creado en 2011 por el entonces presidente Hugo Chávez. El programa desarrolló cerca de 2,200 complejos habitacionales en todo el país.

 

Con el impacto de los terremotos sobre las edificaciones, el programa pasó a estar en el centro del debate. De acuerdo con las denuncias de ingenieros, vecinos y reportes periodísticos en las zonas afectadas, la GMVV es señalada como responsable directa de varios de los colapsos.

 

Para cumplir con las metas masivas de entrega de viviendas anunciadas por el gobierno, muchos de estos complejos se levantaron de forma acelerada. Ingenieros locales denunciaron que varios conjuntos de la GMVV en el estado La Guaira se construyeron sobre terrenos vulnerables.

 

Por otro lado, para abaratar costos se redujo la calidad de los materiales. Al revisar los escombros de las torres caídas de la misión, los expertos evidenciaron proporciones incorrectas en la mezcla de concreto (haciéndolo quebradizo) y un uso drásticamente menor de acero de refuerzo (cabillas y estribos) del requerido por la norma sismorresistente venezolana para soportar la magnitud del sismo.

 

De acuerdo con los balances oficiales, al menos 250 edificios presentaron daños estructurales severos o colapsos después de los terremotos a nivel nacional. De esa cifra general, más de 100 edificaciones quedaron completamente reducidas a escombros.

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