Argentina está dispuesta a entablar negociaciones con el Reino Unido sobre la cuestión de las islas Malvinas, territorios cuya soberanía Buenos Aires nunca dejará de reclamar, declaró el ministro de Relaciones Exteriores argentino, Pablo Quirno, en un artículo a disposición de la Agencia Sputnik.
"La Argentina mantiene intacta su vocación negociadora. Estoy convencido de que la solución será pacífica, por la vía diplomática y conforme al derecho internacional. Esa disposición convive con una certeza inalterable. Nuestro reclamo no prescribe, no se resigna y no se abandona", recalcó Quirno.
El canciller recordó que hace apenas unas semanas la cuestión de las islas Malvinas volvió a ocupar un lugar central en la agenda internacional, después de que la Organización de los Estados Americanos (OEA), el Comité Especial de Descolonización de las Naciones Unidas (C24) y los Estados Parte y Asociados del Mercosur reiteraran su llamado a Argentina y al Reino Unido a reanudar las conversaciones para "resolver la disputa de soberanía de forma pacífica".
Según el jefe de la diplomacia argentina, existe una interpretación errónea según la cual el conflicto del Atlántico Sur de 1982 habría puesto fin a la disputa de soberanía.
"Los hechos demuestran lo contrario. Apenas cinco meses después de terminadas las hostilidades, la Asamblea General de la ONU aprobó la Resolución 37/9, que instó a la Argentina y al Reino Unido a reanudar las negociaciones. El conflicto no modificó la naturaleza jurídica de la controversia y tampoco la resolvió", explicó.
Desde entonces, prosiguió, la comunidad internacional ha reiterado que "el único camino continúa siendo una solución pacífica".
"Malvinas es historia, territorio, mar, memoria y destino. Es una promesa entre generaciones. Es la voz de una Nación que sabe esperar sin renunciar y sabe reclamar sin claudicar (...) Por historia, por derecho y por convicción, las Malvinas son argentinas", concluyó.
Argentina mantiene una disputa de soberanía con el Reino Unido por las islas Malvinas, ocupadas por ese país desde 1833.
En el marco de ese reclamo, la dictadura argentina (1976-1983) intentó recuperar las islas en abril de 1982 mediante una operación militar que derivó en una guerra con el Reino Unido. El conflicto terminó el 14 de junio con la derrota argentina y dejó cerca de 1.000 muertos entre ambos bandos.
Buenos Aires y Londres restablecieron sus relaciones diplomáticas en febrero de 1990, durante el Gobierno del entonces presidente argentino, Carlos Menem (1989-1999).
En 2013, los habitantes de las islas celebraron un referéndum en el que una amplia mayoría votó a favor de mantener su estatus de territorio británico de ultramar.
El Gobierno argentino sostuvo entonces que el resultado de la consulta no modificará sus reclamaciones territoriales sobre las islas.