La Organización Meteorológica Mundial (OMM) expresó este jueves su disposición a trabajar con organismos asociados a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para prevenir desastres ante la presencia del fenómeno El Niño.
"La OMM está resuelta a trabajar en estrecha colaboración con los asociados de las Naciones Unidas y el sistema humanitario a fin de proporcionar la información y los conocimientos climáticos necesarios para contribuir a la gestión de desastres y apoyar a los sectores sensibles al clima, como los de la agricultura, la salud, la energía y los recursos hídricos. No hay tiempo que perder", dijo la secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, en un comunicado difundido por la entidad.
Asimismo, Saulo calificó al actual fenómeno El Niño como un evento "excepcional" que demanda "medidas de preparación y respuesta excepcionales" con el fin de salvar vidas ante los desastres naturales que se prevé que causará.
????️???? El Niño alcanza niveles sin precedentes y podría convertirse en el más fuerte de la historia. La OMM prevé un episodio de intensidad muy fuerte y una probabilidad cercana al 100% de que persista hasta febrero de 2027. pic.twitter.com/btc8AQSnhv
— Agrofy News (@AgrofyNews) September 3, 2026
"Pese a su nombre aparentemente inofensivo, El Niño tiene el potencial de asestar un duro golpe a comunidades y economías de todo el mundo. Somos testigos de las perturbaciones y la devastación que causan sequías e inundaciones y, según las previsiones, estos efectos se agravarán a medida que se intensifique El Niño", explicó Saulo.
Asimismo, la secretaria general señaló que la OMM prevé que El Niño alcance una intensidad muy fuerte y llegue a su punto máximo hacia finales de 2026; sin embargo, sus efectos sobre las condiciones climáticas podrían prolongarse hasta 2027.
El Niño es un fenómeno climático que ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial se calientan más de lo normal.
Ese calentamiento altera los patrones climáticos en distintas partes del mundo, lo que provoca lluvias intensas, inundaciones y aludes, afectando actividades económicas como la pesca y la agricultura, así como puede generar daños en infraestructuras.