Habitantes de San Francisco Totimehuacan exigieron al Congreso del Estado acelerar el proceso para recuperar su categoría de municipio y establecer plazos claros para avanzar en la conformación del expediente, al advertir que no están dispuestos a que la demanda vuelva a quedar postergada hasta después del proceso electoral de 2027.
Integrantes de la Comisión Pro Defensa del Territorio dijeron que la municipalización representa una demanda histórica de los pobladores, quienes buscan que Totimehuacan vuelva a ser un municipio libre, luego de que su categoría fuera suprimida hace más de seis décadas para incorporarlo como junta auxiliar de Puebla capital.
Los habitantes sostienen que la permanencia como junta auxiliar ha limitado su capacidad para atender las necesidades de una población que ha crecido de manera considerable.
Estimaciones citadas por organizaciones ubican a la demarcación entre 186,000 y más de 200,000 habitantes, distribuidos en numerosas localidades, inspectorías, barrios y fraccionamientos.
Uno de los principales argumentos de los promotores de la municipalización es el rezago en infraestructura y servicios públicos; de acuerdo con sus señalamientos, alrededor de 80 % de los asentamientos enfrenta algún tipo de carencia en materia de agua potable, drenaje, alumbrado, pavimentación, seguridad y otros servicios básicos.
Entre las comunidades que han sido mencionadas por los pobladores debido a las dificultades de atención se encuentran Xacxamayo, El Aguacate, La Cantera y La Isla, donde aseguran que persisten problemas de infraestructura y que los tiempos de respuesta ante situaciones de seguridad pueden ser prolongados.
Los representantes comunitarios también cuestionan que los recursos y la recaudación generada en la zona por comercios, empresas y desarrollos habitacionales no se traduzcan, desde su perspectiva, en obras y servicios suficientes para atender las necesidades de la población; por ello, consideran que un gobierno municipal propio permitiría definir de manera directa las prioridades de inversión.
La lucha por recuperar la autonomía no es reciente, el Comité Pro Defensa del Territorio tiene antecedentes desde 1978 y durante décadas los habitantes han planteado la necesidad de recuperar el estatus municipal.
En los últimos años, la exigencia tomó mayor fuerza con compromisos y pronunciamientos de actores políticos, entre ellos el gobernador Alejandro Armenta y el presidente municipal de Puebla, José Chedraui.
De concretarse la municipalización, Totimehuacan tendría un Ayuntamiento propio, con presidente municipal y cabildo, además de acceso directo a participaciones y recursos correspondientes a los municipios; sus autoridades tendrían facultades para definir programas de obra pública, servicios, seguridad y desarrollo, dentro del marco legal estatal y federal.
Los impulsores afirman que Totimehuacan cuenta con elementos que respaldan su solicitud, entre ellos una población ampliamente superior al mínimo establecido en la legislación y una actividad económica que puede contribuir a la viabilidad financiera de un nuevo municipio.
¿Por qué se convirtió en junta auxiliar?
Totimehuacan tiene una historia milenaria, sus orígenes se remontan al siglo VI a.C. con los Tepalcayos; fue capital de un señorío tolteca-chichimeca y tuvo relevancia prehispánica; en la época colonial fue encomienda y república de indios con autonomía relativa; en el siglo XIX obtuvo estatus de municipalidad y en la década de 1920 quedó consignado como municipio del estado.
El 30 de octubre de 1962, por decreto del entonces gobernador y con aval del Congreso y del Ayuntamiento de Puebla presidido por Eduardo Cué Merlo, se suprimió su categoría municipal, junto con otras como San Miguel Canoa, La Resurrección, San Felipe Hueyotlipan y San Jerónimo Caleras, y se anexó a la capital como junta auxiliar.
La justificación oficial fue el crecimiento de la ciudad y una mejor atención de necesidades, pero desde entonces los habitantes denuncian que el resultado fue el contrario: marginación y pérdida de autonomía.
Hoy, con identidad cultural propia, los pobladores de Totimehuacan mantienen viva la exigencia de recuperar lo que consideran una deuda histórica; el Congreso y el gobierno estatal han abierto canales de diálogo, pero los vecinos insisten en que no se aplace más el proceso.