Ambulantaje invade colonias de la ciudad; Ayuntamiento se hace de la vista gorda

Ambulantaje invade colonias de la ciudad; Ayuntamiento se hace de la vista gorda

Foto: Enfoque

El comercio ambulante ya no es un problema exclusivo del centro histórico de Puebla. Colonias y unidades habitacionales como Amalucan, Rivera Anaya, Granjas San Isidro, La Margarita, Agua Santa, San Baltazar Campeche, San Manuel, San Ramón, San Jorge, Los Héroes, y las zonas de hospitales, enfrentan una creciente ocupación de banquetas, calles, áreas verdes y espacios públicos por puestos semifijos.

 

En Amalucan y Rivera Anaya, estructuras metálicas, lonas, techos de lámina y conexiones eléctricas improvisadas han convertido algunos espacios en corredores comerciales; puestos de comida, ropa de paca y otros productos ocupan banquetas y áreas verdes, mientras que antiguas casetas de policía también son utilizadas como bodegas o terminan convertidas en puntos de acumulación de basura.

 

Vecinos han reportado que en determinados periodos llegan a instalarse alrededor de 180 puestos en la Unidad Habitacional Amalucan, la presencia de distintas organizaciones de comerciantes también ha provocado disputas por los espacios y señalamientos sobre el cobro por instalarse en determinados puntos.

 

En Granjas San Isidro, el tianguis que se instala los lunes, jueves y sábados sobre la 14 Sur, desde avenida Las Torres hasta la 93 Oriente, genera otro de los principales conflictos, los puestos reducen la circulación vehicular, bloquean accesos a viviendas y negocios y obligan a los peatones a caminar por la calle.

 

Los habitantes también han denunciado acumulación de basura, venta de bebidas alcohólicas y riñas, además de accidentes derivados de la reducción del espacio para circular.

 

En La Margarita la problemática se relaciona además con la disputa de espacios entre diferentes organizaciones de comerciantes. Las calles y banquetas, principalmente en las inmediaciones del Hospital General de Zona número 20 del IMSS, registran una importante concentración de vendedores que afecta la movilidad peatonal y vehicular.

 

La negligencia y corrupción del Ayuntamiento a cargo de José Chedraui llegan a tanto que en los alrededores de Walmart San Manuel se ha instalado gran cantidad de ambulantes que venden desde carnitas, pasando por bisutería, ropa usada, frutas, verduras, jugos, tacos aderezados con olores nauseabundos, juguetes y hasta maquillaje.

 

El problema se repite en otros puntos de la ciudad, como los alrededores de Plaza Dorada, bulevar 5 de Mayo, Calzada Ignacio Zaragoza, 11 Sur y zonas cercanas a paraderos y espacios de alta concentración de personas.

 

Según, el Ayuntamiento de Puebla ha llevado a cabo operativos de Vía Pública y de la Secretaría de Gobernación Municipal para retirar estructuras y reordenar a los comerciantes; sin embargo, la realidad es que en distintos puntos los vendedores regresan después de los operativos, por lo que las acciones terminan siendo temporales.

 

Entre los comerciantes y vecinos de distintas zonas, persisten señalamientos sobre el cobro por ocupar determinados espacios de la vía pública, de acuerdo con denuncias, algunas organizaciones controlarían determinadas zonas y establecerían cuotas a los vendedores dependiendo del punto donde se instalen.

 

El tema no es nuevo y ha sido señalado incluso en varias zonas, donde existen antecedentes de acusaciones por presuntos cobros irregulares relacionados con el uso de espacios públicos.

 

Aunque el Ayuntamiento ha sostenido que no avala cobros ilegales y que el comercio en vía pública debe sujetarse a la regulación municipal, los señalamientos sobre estas cuotas permanecen entre comerciantes y vecinos.

 

Para los habitantes, se trata de un secreto a voces que las autoridades municipales conocen y que representa uno de los principales obstáculos para recuperar y ordenar el espacio público.

 

¿Los colonos cuentan con algún recurso para retirarlos?

 

El Coremun establece restricciones para ocupar la vía pública sin autorización y contempla sanciones, retiro de objetos y procedimientos administrativos; los ciudadanos pueden reportar la obstrucción de banquetas y calles mediante los canales de atención del Ayuntamiento.

 

Pero la realidad es que, para los vecinos, el problema no se reduce a la presencia de vendedores, sino a la falta de espacios para caminar, circular y acceder a sus viviendas, en varias colonias de Puebla, el ambulantaje se ha convertido en una disputa permanente por el espacio público.

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