¿En qué se nos va el dinero a los mexicanos?

¿En qué se nos va el dinero a los mexicanos?

Para conocer el nivel de bienestar de una familia es más importante analizar el gasto que el ingreso; así que el INEGI elaboró y aplicó la nueva Encuesta Nacional de Gasto (ENG), un nuevo instrumento especializado en medir como varían los gastos de un hogar a lo largo del año, ¿cuánto dinero gastamos y en que lo gastamos? Aquí lo explicamos. 

 

La ENG se aplicó a 28,668 viviendas en un seguimiento continuo desde diciembre de 2024 hasta enero de 2026 con la finalidad de ir midiendo los cambios en el gasto a lo largo del año. Se dice que un país o una familia dejan de ser pobres cuando la mayor proporción de su gasto se destina a lo suntuario, por el contrario, se es más pobre cuando el gasto mayor se destina a lo básico: alimentos y transporte. Pues bien, los resultados de la ENG reflejan que seguimos siendo un país pobre. En promedio, cada hogar gastó 24 mil 801 pesos mensuales durante 2025. De este monto, 19 mil 310 pesos correspondieron a gasto corriente monetario (dinero efectivamente desembolsado para adquirir bienes y servicios); mientras que 5 mil 491 pesos fueron gasto corriente no monetario (como el autoconsumo, los pagos en especie o bienes recibidos sin una erogación directa de dinero). 

 

La gráfica siguiente muestra la estructura del gasto por componentes; por cada peso gastado, 55 centavos se ocupan para alimentos, bebidas y transporte. Apenas el 8% lo destinamos a educación y esparcimiento, misma proporción para productos de cuidados personales y vivienda y esto representa el 80% del gasto. El 20% restante se destina a enseres domésticos, vestido, calzado y salud. 

 

Elaborado con datos de ENG (INEGI, 2026) 

 

Lo destacable de la ENG es que capturó las variaciones del gasto a lo largo del año. Los gastos dedicados a la sobrevivencia se mantienen estables a lo largo del año (alimentos y transporte), ligeramente el gasto en alimentos se incrementa en el ultimo trimestre del año (fiestas decembrinas). Los rubros con mayor variación son “educación y esparcimiento” que tiene un comportamiento estacional, es decir, se incrementa casi 40% entre el segundo y el tercer trimestre (inicio de cursos escolares); el “vestido y calzado” aumentan 8% a fin de año (estrenamos más en navidad) y cae profundamente al inicio del año (-43%). A inicios del año gastamos más en “salud”, mientras que a finales de año también aumentamos el gasto en “Transferencias” que comprende la ayuda en dinero que se da otras personas que no viven en el hogar. 

 

¿Y qué estamos comiendo? El mayor gasto de alimentos es para comprar proteínas animales (38%), en último lugar, vitaminas y minerales (13%); para comprar alimentos con mayor aporte calórico, carbohidratos y grasas se destina el 27%.  

 

¿Y en la casa? El mayor gasto del hogar es el de la energía eléctrica, seguido del consumo de agua y el de telefonía celular. El gasto con mayor variación fue el del internet que muestra una tendencia al alza. Por su parte, el mayor gasto en transporte es en el colectivo, combi o microbús y luego los taxis. El transporte solicitado mediante plataformas fue el de mayor variación que aumentó casi un 50% en el periodo de medición. 

 

Por grupos de edad, los hogares con mayores gastos fueron aquellos conformados principalmente por adultos, si ese hogar tenía un integrante mayor de 65 años, el gasto se reducía; sí el hogar era solamente de personas mayores de 65 años el gasto era aún menor. Por sexo, los hogares unipersonales de hombres gastan más que los de mujeres, una de las diferencias principales es el rubro de transferencias, los hombres transfieren más que las mujeres. 

 

Pero no todos somos iguales. Recordemos que estos resultados son promedios de todo el país, cuando desagregamos por entidad federativa se visibilizan las profundas desigualdades. Las tres entidades con el gasto más alto fueron Ciudad de México, Querétaro y Nuevo Léon; mientras que en el otro extremo están Tabasco, Campeche y en último lugar, Chiapas. Las familias en la capital del país gastan 28 mil pesos, en el sureste menos de 14 mil, ¡hay una brecha del 100%! Parecen dos países diferentes. Estas diferencias se agudizan si comparamos hogares urbanos y rurales: un hogar urbano de la Ciudad de México tiene un gasto promedio de 2.6 veces un hogar rural en Chiapas.  

 

Orientar las políticas públicas a la disminución de la desigualdad debe seguir siendo el objetivo principal del gobierno. La transformación de nuestro país debe incluirnos a todas y todos, que nadie se quede atrás. 

 

  

*Profesor-Investigador Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo 

Miembro del Sistema Nacional de Investigadores e Investigadoras 

 

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