Solo 1% de trabajadoras de hogar tiene contrato y menos de 3% está afiliada al IMSS

Solo 1% de trabajadoras de hogar tiene contrato y menos de 3% está afiliada al IMSS

Foto: Magnific

A siete años de la reforma a la Ley Federal del Trabajo que reconoció plenamente los derechos laborales de las personas trabajadoras del hogar, 96.6% de las mujeres del sector continúa en la informalidad. Así lo afirma el informe "Sosteniendo el cambio: por un trabajo justo para las trabajadoras del hogar en México", presentado por UNIDAS, un estudio sobre alrededor de 2.1 millones de mujeres que realizan esta actividad remunerada en el país.

 

Contratos y seguridad social, todavía excepcionales

 

Según el documento de la organización, la formalización sigue siendo mínima. Apenas 1% de las trabajadoras cuenta con contrato escrito, frente a 9% de los hombres, y seis de cada diez mujeres no reciben ninguna prestación de ley. Aunque ellas representan 91.9% del sector, constituyen solo 66% de la población afiliada al IMSS.

 

Los registros analizados en el documento muestran que el acceso efectivo a la seguridad social alcanza únicamente a 1.7% de las trabajadoras y que la afiliación se ha mantenido por debajo de 3% del sector durante los últimos tres años.

 

El problema también aparece en el retiro. Solo 0.73% de las trabajadoras tiene un fondo para esa etapa de la vida, mientras que 54.3% de las mujeres del sector supera los 45 años.

 

Una brecha que también pasa por los ingresos

 

La desigualdad salarial acompaña a la informalidad. Con datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo del primer trimestre de 2026, el reporte calcula un ingreso promedio mensual de 5,770 pesos para las mujeres y de 8,855 pesos para los hombres, una diferencia de 34.8%.

 

La mayoría trabaja bajo la modalidad de "entrada por salida": 97.4% del sector se encuentra en ese esquema. El informe relaciona esta situación con la segregación ocupacional y con la carga de cuidados no remunerados que muchas trabajadoras enfrentan en sus propios hogares, lo que limita sus posibilidades de asumir jornadas continuas.

 

UNIDAS identifica además una "paradoja patronal". El documento apunta que "quienes cuentan con un vínculo laboral formal en sus propios centros de trabajo, reproducen la precarización e informalidad al gestionar la contratación del trabajo del hogar". La población empleadora, agrega, recibe un ingreso mediano cercano a cuatro veces el de las trabajadoras que contrata.

 

Cotizar no siempre significa tener cobertura

 

Otro foco del informe es el esquema de aseguramiento del IMSS. La cotización "por día", utilizada por buena parte de las trabajadoras, incorpora un sobrecosto aproximado de 27.7% por descansos y vacaciones, pero ese pago no se traduce proporcionalmente en días de atención médica.

 

La investigación estima que "cada cuatro días pagados de este sobrecosto financian un día adicional de atención médica que el sistema actualmente no otorga a las trabajadoras". A ello suma una evasión patronal que representaría una fuga recaudatoria de 56 mil millones de pesos anuales en cuotas no ingresadas al IMSS y al INFONAVIT.

 

Entre las medidas propuestas están traducir ese sobrecosto en días adicionales de vigencia de derechos de salud, flexibilizar los calendarios de afiliación, habilitar el pago domiciliado de cuotas y crear lineamientos de inspección para domicilios particulares sin necesidad de ingresar al hogar. También plantea facilitar la conciliación remota y adaptar los criterios probatorios a las condiciones laborales del sector.

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