Hasta el 40 por ciento de las tierras del mundo están degradadas, amenazando la seguridad alimentaria y económica de 3.200 millones de personas, declaró a Sputnik la secretaria ejecutiva de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (Cnuld), Yasmine Fouad.
"Actualmente, hasta el 40 por ciento de las tierras del mundo están degradadas, lo que afecta a unos 3.200 millones de personas. Cuando la tierra pierde productividad, las consecuencias repercuten en toda la economía: desde la producción agrícola y los precios de los alimentos hasta la disponibilidad de agua y el empleo en las zonas rurales", afirmó Fouad.
La secretaria ejecutiva subrayó que la degradación de las tierras ha dejado de ser un problema exclusivamente medioambiental y se ha convertido en "una amenaza cada vez mayor para la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y los medios de vida de miles de millones de personas".
Entre las principales causas de este fenómeno mencionó el cambio climático y, en particular, las sequías. Según datos de la Cnuld, la superficie de tierras áridas aumentó en unos 4,3 millones de kilómetros cuadrados entre los períodos 1961-1990 y 1991-2020.
Actualmente, estas tierras ocupan el 40,6 por ciento de la superficie terrestre del planeta, excluida la Antártida, frente al 37,5 por ciento registrado anteriormente.
"Se espera que el calentamiento continuo intensifique la aridez en muchas regiones, ejerciendo maoyr presión sobre la agricultura, los recursos hídricos y los ecosistemas. Al mismo tiempo, la magnitud de los cambios variará según la geografía", aclaró.